Don't wake us up when tomorrow arrives, we'd rather be dreamers

domingo, 31 de octubre de 2010

Soy tremendamente patética, horrible, detestable y prescindible. Lo único que sé hacer es amarte. Cuánto te amo.
No quisiera ser yo. Quizás así estaría más cerca tuyo.

lunes, 25 de octubre de 2010

Siempre ser

Quisiera perder las extremidades, la pesadez de la carne, la incomodidad de la piel, quisiera perder el cuerpo y simplemente dejarme fluir a través del aire hasta mezclarme con tu esencia, enredarme en tu pelo ya enmarañado porque te acabás de levantar, colarme en tus huesos como el frío de la mañana -ese que puteás pero te despierta-, calentarte las manos como la taza de café que contemplás sentado a la mesa, aún con los ojos nublados, con la mente casi dormida y las piernas cruzadas en colihué sobre la silla. Quisiera ser el  gorgojeo fortuito de algún pájaro. La melodía que irrumpe en tu cabeza y dejás que domine tu voz y tus labios. El recuerdo difuso de algún sueño incoherente. El sorbo de líquido reconfortante. El regusto amargo en la lengua. La ligera quemazón en la garganta. El vacío del hambre, la satisfacción de saciarla. El escozor de una picadura de un (puto) mosquito. Las palabras de tinta alojadas en tu piel.
Quisiera ser el agua cayendo, deslizándose gota a gota por cada porción de tu piel. El estupor disipado. La mente clara.
Y ser aire, y ser calor, ser vida sólo para vos.

Quisiera estar todo el tiempo a tu alrededor. Quisiera estar todo el tiempo en tu interior.
Quisiera siempre ser vos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

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Ayer, no sé bien por qué, salí al patio. Hacía calor, era placentero estar allí. Aunque de noche, era fácil ver porque la luna lo iluminaba todo, estaba hecha un foco brillante y espectral. La contemplé embelesado. Y recordé.

Recordé que me decías que si la Luna brillaba tanto era porque alguien estaba pensando en vos. Yo me burlé, con una risa nerviosa (yo estaba pensando en vos).

Recordé tu risa escandalosa, tus labios abiertos en una sonrisa tentativa, tus manos que señalaban, que abarcaban todo. Recordé tu manía de comenzar a cantar repentinamente, de callarte y no decir nada, de hablarme con la profundidad de tus ojos. Recordé tus pestañas arqueadas, tu pelo de ala de cuervo revuelto sobre tu rostro, tus incontables lunares, en tu cuello, en tu pecho, en tus brazos, tu voz cadenciosa, tus manos de dedos largos. Recordé cómo te aferrabas a mí en las noches para no sentirte frío, cómo tarareabas hasta caer dormido, cómo me acunabas para que me calmase, cómo me llevabas al Paraíso con el simple compás de tu respiración.

Te recordé a vos.

Me ilusioné con la idea de que la luna brillaba tanto porque vos estabas pensando en mí.


Y traté con todas mis fuerzas de olvidar que te había perdido.

domingo, 17 de octubre de 2010

No pienses en un mañana, no pienses en respirar, no pienses en otra cosa que en la miseria que te puedo dar.

martes, 12 de octubre de 2010




Everytime I feel your touch, I'm broken

Plegaria: Inocencia arrebatada


Pídele un deseo a
una estrella
—mamá me dijo—

Yo divisé una
difusa, allá arriba
en el cielo muerto

No quise sonar
tamañamente suplicante
pero susurré ya sin aire
—Devolvémelo—

Brillando como
si fuera un guiño
—un engaño—
ella me observó

Supe entonces
que ellas no
querían regresarte a mí

Mamá, los deseos
a las estrellas
no sirven

(y entonces
dejé de ser
un niño)

domingo, 10 de octubre de 2010

jueves, 7 de octubre de 2010

[!]

La cosa es así: debería estar haciendo tarea. Debería ponerme seria con el tema y estudiar, al menos para sacarme las cosas de encima. Y no llevarme ninguna materia. Yo creo que si me pasase, me moriría. Sería una prueba irrefutable de mi progresiva y cada vez más fatal decadencia.
Y así y todo, sigo igual. Igual de irresponsable, igual de abandónica. Igual de pajera y pelotuda. Digamos las cosas como son.
Así que acá me encuentro, hablando de mi estupidez enrraizada sin hacer ningún esfuerzo para cambiarlo. Típico. No sé si se puede llegar a ser más patético que esto.
En fin.

No sé que más hacer que pasarme los días pensándome en tus ojos, o simplemente evocando alguna sonrisa robada, algo de vos que me brinde un poco de paz. ¿Y para qué? ¿Para saber que eso jamás va a ser para mí? ¿Cuándo voy a entender que vos para mí sos literalmente una estrella? Tan desgarradoramente hermoso, lumínico, poderoso, inalcanzable. E imposible de tener cerca. Porque me quemarías. Porque me cegarías. Me desintegrarías. Y aún así yo te amaría.

lunes, 4 de octubre de 2010