Don't wake us up when tomorrow arrives, we'd rather be dreamers

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Pimpollo

La lluvia cae, 
se limpian tus ojos
Florece en tu boca 
la esperanza de un nuevo día

lunes, 26 de diciembre de 2011

Desmenuzando el alma poluta

Me despojo de todas las ilusiones
lentamente, mientras desgajo mi piel,
arrancándola capa por capa

La sangre carmesí se mezcla
con las palabras tóxicas
y se arremolinan, nauseabundas,
en el suelo

Y el vómito de penas abnegadas
quema al trepar por mi garganta,
y las lágrimas suicidas graban surcos
en mis mejillas

Evaporándose, evaporándome
frente al haz de luz cegadora
de un Sol que sólo sabe de verdades
y que azota a los perversos
y miserables

Y que me incinera hasta ser
una pila de cenizas, que el viento
se encarga de esparcir, presto,
abonando los verdes prados
de sueños cósmicos
de algún otra alma.

martes, 20 de diciembre de 2011

Reticencia

Yo no tengo días soleados para ofrecerte
Ni lluvia prístina para limpiar tu alma
No tengo palabras dulces para cada ocasión
Ni verdades para engrandecer tu espíritu
Sólo tengo hilo, una aguja
Para intentar remendar tu corazón
Con puntadas torpes y tímidas
Porque yo también estoy rota

martes, 13 de diciembre de 2011

¿Para qué tener manos sin tener dedos?
¿Para qué una garganta sin cuerdas vocales?
¿Para qué son los sueños sin motivación?
¿Para qué es la esperanza sin una razón?
¿Para qué vivir sin una intención?

lunes, 12 de diciembre de 2011

Cada vez que intento levantarme, estoy cayéndome otra vez
Y cada oportunidad es sólo un nuevo error
Y no entiendo que va siendo tiempo
de que me dé cuenta de la mentira del amor
Que de tanto tratar de encontrar
Vulgarizo lo más sagrado
Y los estigmas son el castigo
Por esta ilusa esperanza
que distorsiona, nada más
Y que merezco caer en un pozo
Y ahogarme hasta no existir más

lunes, 5 de diciembre de 2011

Naufragio interrumpido

Quizás mi ignorancia encierre demasiadas preguntas que no me atrevo a formular por temor a no poder encontrar las respuestas, o a encontrarlas y que no sean las que yo espero.


Y que, a pesar de todo, sintiéndome náufraga del tiempo en la corriente de la vida, estar con vos es como tocar puerto, poder echar el ancla y no tener miedo de perderme. Abandonarme en la seguridad pacífica de tus brazos y no pensar en que mañana por ahí no tenga la misma suerte, pero que por ese momento me es suficiente.


De tal manera, no quiero otorgarle una etiqueta, vulgarizar esta especie de limbo en la que nos encontramos. Prefiero mantenerlo como algo indefinido y misterioso, de un aura casi clandestina (pero inocente). Porque si lo rotulo y aparece en los mapas, ya no va a ser mi (nuestro) particular rincón del mundo. Entonces llegarían barcos de turistas y mi puerto se llenaría, y se contaminaría con esencias extrañas y pasajeras, con palabras sin fundamento, con adjetivos imprecisos y blasfemos.


Y por eso sólo me atrevo a llamar puerto a tus brazos, a sostenerte como una especie de faro tenue, un refugio gentil de las tempestades. Y a no nombrarte pretenciosamente en base a un contexto insignificante, sino a pensarte como mi amoroso y humilde puerto, cuyas costas escabrosas son un escenario que embebe mi alma para su curación. Mi puerto ocasional en el que puedo descansar.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Missing

La mirada que dice tanto sin realmente querer decir nada
Las manos tentativas, de calidez sedante
La palabra que no se despegó de tus labios
que se curvan
en un gesto casi cómico
más dulce que irónico

Y cada actitud
de tu cuerpo
que en la soledad
mi mente extraña
que en la oscuridad
mi corazón canta