Don't wake us up when tomorrow arrives, we'd rather be dreamers

lunes, 5 de diciembre de 2011

Naufragio interrumpido

Quizás mi ignorancia encierre demasiadas preguntas que no me atrevo a formular por temor a no poder encontrar las respuestas, o a encontrarlas y que no sean las que yo espero.


Y que, a pesar de todo, sintiéndome náufraga del tiempo en la corriente de la vida, estar con vos es como tocar puerto, poder echar el ancla y no tener miedo de perderme. Abandonarme en la seguridad pacífica de tus brazos y no pensar en que mañana por ahí no tenga la misma suerte, pero que por ese momento me es suficiente.


De tal manera, no quiero otorgarle una etiqueta, vulgarizar esta especie de limbo en la que nos encontramos. Prefiero mantenerlo como algo indefinido y misterioso, de un aura casi clandestina (pero inocente). Porque si lo rotulo y aparece en los mapas, ya no va a ser mi (nuestro) particular rincón del mundo. Entonces llegarían barcos de turistas y mi puerto se llenaría, y se contaminaría con esencias extrañas y pasajeras, con palabras sin fundamento, con adjetivos imprecisos y blasfemos.


Y por eso sólo me atrevo a llamar puerto a tus brazos, a sostenerte como una especie de faro tenue, un refugio gentil de las tempestades. Y a no nombrarte pretenciosamente en base a un contexto insignificante, sino a pensarte como mi amoroso y humilde puerto, cuyas costas escabrosas son un escenario que embebe mi alma para su curación. Mi puerto ocasional en el que puedo descansar.

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